EL DON DE MILAGROS Parte I

Esta es una serie donde estaré enseñando acerca del don de milagros, por supuesto que espero que al leer cada artículo podamos tener claro que los milagros suceden hoy y tenemos acceso a la intervención divina de una manera poderosa.

LOS MILAGROS SON UNA REALIDAD PARA HOY
Los milagros son una realidad, hablamos de la vara que se convirtió en serpiente, las aguas del mar divididas, la provisión de Dios en el desierto con las codornices y el maná, la oración de Elías para que no lloviera, la resurrección del niño y el fuego que desciende del cielo.

También podemos leer en la Biblia que a Moisés y a Salomón Dios les encendió el altar. Pero en este caso de Elías, no solo cayó fuego, sino que consumió el altar. Había elementos como piedras, agua, el buey y la leña, todo fue consumido. El mismo Dios, que estaba con Moisés y con Elías, esta ahora con nosotros. Para Dios no hay nada imposible. Si Elías hizo milagros, mas hizo Eliseo. 

Aunque en cada milagro podremos encontrar un sinnúmero de enseñanzas, lo que es más valorable es que Dios uso gente común para hacerlos.

Un milagro ocurre cuando Dios interviene en el curso ordinario de la naturaleza. El don de milagros viene cuando Dios nos reviste del poder del Espíritu Santo para hacer algo completamente fuera del plano de la capacidad o habilidad humana. 

El don de milagro abarca muchos temas. Las sanidades podrían considerarse milagros. La salvación es el milagro más grande y más importante que una persona puede tener. Hay milagros financieros, familiares, en la naturaleza. Entendemos un milagro como: Un hecho sobrenatural, hecho extraordinario que la razón no puede explicar.

El diccionario de la lengua española traduce milagro como prodigio, maravilla, portento. Evento sobrenatural; Aquello que es asombroso, maravilloso, prodigioso, estupendo, portentoso, pasmoso.
Todos los Dones del Espíritu son milagrosos, pero el uso del término milagro en se refiere a actos de poder. Todos los hijos de Dios pueden hacer milagros cuando son activados en el don. El Espíritu Santo nos equipa con el poder y las habilidades espirituales para hacer portentos que naturalmente no podríamos lograr por ningún medio.

El término hebreo es mofét que se traduce como milagro, maravilla, portento, presagio, prodigio, señal. Palá se traduce como difícil, maravilloso, admiración, aumentar, cumplir, cosa difícil, especial, hacer maravilla, cosa portentosa.

El vocablo griego energemata se traduce como operaciones, implementaciones, energía, energización. Luego dunameon es la forma en plural que se traduce como “poderes sobrenaturales”. Literalmente, este don consiste en "poner en efecto el poder" de Dios. El resultado es un acontecimiento o evento que supera al orden natural del entorno físico. Dúnamis se traduce como fuerza, poder milagroso, eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.

Un milagro es la intervención divina en el curso regular del mundo, lo cual produce un hecho inusual pero intencionado que, de otro modo, no ocurriría. Los milagros no violan las leyes naturales de causa y efecto, simplemente tienen una causa que trasciende la naturaleza.

Jesús dijo: 17Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. (Marcos 16.17-18). Juan registra que la promesa de continuar el ministerio de los milagros a través de los discípulos les fue dada la noche en que Jesús fue traicionado: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre (Juan 14.12).

En ambos casos la continuidad de los milagros se basa en la condición de la fe. En algunos sectores de la iglesia se enseña que los milagros cesaron en algún momento del siglo primero. Se enseña que los milagros ya no eran necesarios al morir el último de los apóstoles originales y al concluirse el canon. Sin embargo, esto no aparece en ningún lugar de las Escrituras. La Biblia enseña que la presencia o la ausencia de fe marca la tónica para las posibilidades relativas de los milagros.

¿CESARON LOS DONES?
Los que creen que los dones ya cesaron se olvidan de estas escrituras. En 1Corintios 12.31 dice el Espíritu Santo, Procurad, pues, los mejores dones. Palabras semejantes se encuentran en 1Corintios 14.1, Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. El versículo 12 añade, Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. El mandamiento de 14.39 es: Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas. Con esto, afirmamos que Dios le entrega a la iglesia de hoy día un mandamiento positivo de operar los dones espirituales.

Algunas personas creen que los dones espirituales ya cesaron y que no son necesarios hoy día. Usan de una manera incorrecta las Escrituras. Por ejemplo, el versículo 8 de 1Corintios 13 dice así: El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabara. Aparentemente encontramos una declaración clara sobre el fin de tres dones: la profecía, las lenguas y la ciencia (el conocimiento de la voluntad divina). Acabarán, cesarán, dice Pablo. El siguiente versículo es enlazado diciendo: Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos. Y el 10: Mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Esto se interpreta con la idea que un día los dones no serían necesarios porque lo perfecto sería manifestado cuando todo fuese entregue a la iglesia. ¿Qué es lo perfecto? Aparentemente es que el Canon de las escrituras fuere cerrado, es decir, ya no habría nada que añadir a lo que conocemos como Santas Escrituras. Según los cesionistas dicen que llegaría el momento en que Pablo y toda la iglesia tendría toda profecía, o sea, toda palabra de edificación, exhortación y consolación. Tendrían profecías completas. Vendría lo perfecto en conocimiento o ciencia y también en profecías. 

Aparentemente lo perfecto vino cuando el Espíritu Santo terminó su trabajo de revelar toda la verdad. El dejó en forma escrita un testamento perfecto. 

No hay nada mas fuera de la Verdad que creer que los dones ya no son necesarios, de hecho, es absurdo pensar que los dones no operan en este tiempo. Lo perfecto aun no ha llegado, aun no hemos sido transformados a la imagen perfecta con la que fuimos creados, necesitamos los dones para seguir operando en lo sobrenatural de Dios.

La diferencia del pensamiento es, ¿qué entendemos por perfecto? ¿Qué la Biblia se cerró en 66 libros? O ¿Lo perfecto vendrá cuando seamos transformados a la misma imagen de Jesús? O ¿Cuándo estemos a la plenitud del varón perfecto? Los cesionistas dicen que la iglesia, al tener toda la verdad, al tener lo perfecto, o sea, todo conocimiento, toda profecía, no necesitamos ya los dones. Nosotros creemos que mientras que sea necesaria la manifestación del reino de Dios, nosotros tenemos que operar en los dones espirituales de una manera plena. 11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Efesios 4.11-13).

¿Para que existen los dones-hombre o también conocidos como los Dones del Hijo? Para perfeccionar a los santos para cumplir el ministerio al que fueron llamados. Para edificar, hacer crecer espiritualmente a los hijos de Dios hasta llegar a la estatura del varón perfecto (Cristo) en el pleno conocimiento de Dios. 

¡Mientras que esto no se cumpla los dones seguirán existiendo!

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